2° Tantarina en Angoteros fortalece el liderazgo y la organización de las comunidades Napuruna Kichwa

2° Tantarina en Angoteros fortalece el liderazgo y la organización de las comunidades Napuruna Kichwa

Del 10 al 12 de septiembre, alrededor de 60 líderes, lideresas y animadores cristianos de 16 comunidades del territorio de misión de Angoteros participaron en la 2° Tantarina 2026, un espacio de encuentro, formación y diálogo para fortalecer el liderazgo y la organización de las comunidades Napuruna Kichwa del Alto Napo.

La Tantarina reunió a Apus, Warmi líder (lideresas) y Kuyllur runakuna (animadores cristianos), quienes compartieron experiencias y aprendizajes desde las diferentes responsabilidades que desempeñan en sus comunidades. Fueron días para encontrarse, escucharse y seguir fortaleciendo el compromiso con la vida, la cultura, la espiritualidad y la defensa del territorio.

Tres liderazgos que caminan juntos

Durante las mañanas, los participantes trabajaron en grupos de acuerdo con sus roles. Los Apus fueron acompañados por Rafael Noteno, presidente de ORKIWAN, para profundizar en el perfil, rol y funciones de las autoridades comunales, así como en derechos fundamentales, organización y administración comunitaria.

Los Kuyllur runakuna participaron en un espacio de formación sobre su rol como animadores cristianos y la preparación de las celebraciones dominicales, buscando fortalecer una vivencia de la fe desde la propia cultura y cosmovisión Kichwa.

Las Warmi líder tuvieron un espacio de encuentro y formación junto a Rubiela Ríos, lideresa del pueblo Murui, quien llegó a Angoteros para compartir desde su experiencia de vida, liderazgo y organización como mujer indígena amazónica.

Para Braulio Macanilla Coquinche, del pueblo Kichwa de San Fernando, conocido como Monteverde, y participante del encuentro como animador cristiano y monitor ambiental, estos espacios permiten seguir aprendiendo para servir mejor a las comunidades, destacó también la importancia del encuentro y del intercambio entre compañeros, valorando los aprendizajes compartidos durante estos días.

Por su parte, Rafael Noteno expresó su alegría por reunir en un mismo espacio a Apus, lideresas y animadores cristianos: “Los tres grupos hemos estado juntos, siguiendo un taller de capacitación”. Para el presidente de ORKIWAN, la formación de los líderes está estrechamente relacionada con la defensa de los derechos y del territorio:

“Como líderes aprendemos para defender nuestro derecho, aprendemos para defender nuestra naturaleza, nuestro bosque, nuestro río, nuestro aire, nuestros animales, nuestros peces”.

Por ello, resaltó la necesidad de continuar promoviendo estos espacios de capacitación para fortalecer a las comunidades y sus organizaciones.

Mujeres indígenas que se encuentran y fortalecen su liderazgo

Uno de los momentos significativos de esta Tantarina fue el encuentro de las Warmi líder con Rubiela Ríos, lideresa del pueblo Murui. Su participación permitió generar un diálogo entre mujeres indígenas de diferentes pueblos amazónicos, compartiendo experiencias, raíces y desafíos comunes.

Rubiela destacó que estos encuentros son importantes para reconocerse desde la diversidad cultural y fortalecer los vínculos entre mujeres indígenas: “Es importante unirnos desde diferentes culturas, para conocernos, para compartir cuál es nuestra vivencia, nuestras raíces y las diferentes etnias que están en la Amazonía”.

Desde su experiencia, también resaltó la importancia de seguir fortaleciendo el liderazgo de las mujeres y visibilizar sus procesos: “Es importante reunirnos para fortalecer el liderazgo de las mujeres. Hay lugares donde se está avanzando, y en los lugares donde todavía falta, es importante visibilizar nuestra cultura. Es importante estar unidas, juntas”.

Asimismo, señaló que los conocimientos técnicos son herramientas necesarias para responder a los desafíos que enfrentan actualmente los pueblos amazónicos: “También es importante aprender la parte técnica, porque es una herramienta estar actualizadas en esta sociedad que enfrenta tantas amenazas para los pueblos amazónicos”.

Durante el encuentro, las mujeres compartieron sus saberes mientras elaboraban aretes, collares y pulseras. Entre risas, conversaciones y momentos de escucha, también compartieron sus historias y experiencias de vida. Estos espacios permitieron valorar la fuerza, resiliencia y sabiduría de las mujeres, así como la riqueza de sus conocimientos ancestrales.

En este camino de fortalecimiento, Margot Coquinche, lideresa Kichwa expresó el compromiso que anima a las mujeres de las comunidades: “Organizar las mujeres para defender nuestro territorio, hacer nuestras artesanías y luchar como mujer lideresa. ¡Sinchi Warmikuna! (Mujeres fuertes)”.

Sus palabras recogen el deseo de muchas mujeres de seguir organizándose, cuidar sus territorios y mantener vivos los saberes que reciben de sus antepasadas. La artesanía, en este sentido, no es solamente una actividad productiva, sino también una forma de expresar y transmitir la identidad y cultura de sus pueblos.

Fe, cultura y territorio: un mismo caminar

La dimensión espiritual estuvo presente especialmente en el trabajo de los Kuyllur runakuna. La formación buscó fortalecer su servicio como animadores cristianos desde una fe que dialoga con la cultura y la cosmovisión del pueblo Kichwa.

Rafael Noteno explicó esta relación desde la concepción del Pachayaya, Dios Padre, y una mirada en la que la naturaleza forma parte inseparable de la vida: “Nosotros creemos en nuestro Pachayaya, Pachayaya es Dios Padre que creemos, que el universo, todo el medio ambiente para nosotros es una vida, porque de eso vivimos. Y eso se perfila en que Dios está ahí”.

Así, el liderazgo comunitario, la espiritualidad, la cultura y el cuidado del territorio se reconocen como dimensiones que forman parte de un mismo caminar.

Para Pati Blasco y María Fernanda Díaz, misioneras del Puesto de Misión de Angoteros, uno de los frutos más significativos del encuentro fue reconocer y acompañar el deseo de las mujeres de seguir caminando juntas y fortalecer su organización. Este proceso les permitirá participar en el Congreso de ORKIWAN, llevando sus propuestas y haciendo escuchar la voz de las mujeres de sus comunidades. “Yo creo que es una de las cosas más bonitas que ha habido de esta Tantarina: poder decir, sí queremos organizarnos, sí queremos trabajar juntas”.

Este deseo de formación y organización expresa el camino de las propias comunidades quienes impulsen y protagonicen sus procesos, fortaleciendo sus capacidades para cuidar la vida, la cultura y el territorio.

La 2° Tantarina fue posible gracias al esfuerzo conjunto del Vicariato de San José del Amazonas y la Misión de Angoteros, y al apoyo de aliados que contribuyeron a hacer realidad este encuentro en un territorio donde las distancias y la logística representan grandes desafíos. En esta ocasión, se contó también con el apoyo de las Hermanas Franciscanas Misioneras y del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP).

En Angoteros, la Tantarina deja semillas de encuentro, organización y esperanza: liderazgos que se fortalecen, mujeres que alzan su voz y comunidades que siguen caminando juntas para cuidar su cultura, su territorio y la vida. ¡Sinchi Warmikuna!

Te invitamos a conocer este encuentro a través de las voces de sus propios participantes y misioneros.