
La historia de San Pablo es un testimonio de fe, solidaridad y esperanza. Durante un siglo, este pueblo ha transformado el sufrimiento en fortaleza y la exclusión en un ejemplo de dignidad humana.
Los orígenes.
Antes de su fundación como pueblo, San Pablo era un fundo de propiedad de don Enrique Vigil, donde funcionaba la hacienda azucarera La Victoria, dedicada a la producción de azúcar, aguardiente y madera para abastecer a la región Loreto.
El 1 de julio de 1926, el Estado peruano adquirió el fundo y lo destinó al establecimiento de una colonia para personas afectadas por la enfermedad de Hansen (lepra). Ese acontecimiento marcó el nacimiento de San Pablo como pueblo y dio inicio a una historia de servicio y esperanza.
La lucha contra la enfermedad
En 1940 llegó el doctor Máxime Kuczynski, quien impulsó nuevos métodos de tratamiento y contribuyó a derribar el estigma de la enfermedad.
Tres años después, el 25 de febrero de 1943, arribó el padre Agustín Gotardo, fortaleciendo la atención espiritual y promoviendo la educación entre los habitantes del leprosorio.
Durante esos años también surgieron instituciones deportivas, culturales y musicales que fortalecieron la convivencia y demostraron que la vida comunitaria podía florecer aun en medio de la adversidad.
La misión de la Iglesia
En 1948 llegaron las Hermanas Hospitalarias de San José del Amazonas, quienes marcaron profundamente la historia de San Pablo. Su entrega permitió la apertura de la primera escuela y fortaleció la atención humana, espiritual y sanitaria de la población. En 1950 se construyó la primera capilla, que además funcionó como centro educativo y de encuentro para toda la comunidad.
Una visita histórica. En 1952 visitó San Pablo el joven médico Ernesto «Che» Guevara, acompañado por el doctor Hugo Pesce. Durante su permanencia brindó atención médica con un profundo sentido de igualdad y respeto hacia los pacientes, dejando un recuerdo imborrable en la memoria colectiva.
Educación y desarrollo
A partir de 1966 se consolidó el crecimiento educativo con el colegio N.º 60261 «El Amauta». Posteriormente, el padre Ernesto Dubé impulsó la creación del colegio secundario, promovió proyectos de vivienda y trabajo, y contribuyó decisivamente al desarrollo integral de la comunidad.
San Pablo, distrito.
En 1992 el presidente Alberto Fujimori visitó San Pablo y anunció su creación como distrito.
La promesa se hizo realidad el 19 de octubre de 1993, cuando San Pablo fue elevado oficialmente a la categoría de distrito, iniciando una nueva etapa de desarrollo institucional.
En los años siguientes se construyeron importantes obras, entre ellas la Casa San José, la Plaza de Armas Mártires de San Pablo, el Palacio Municipal y la actual iglesia Apóstol San Pablo.
Cien años de esperanza
En el año 2026, San Pablo celebra el centenario de su fundación como pueblo. Son cien años de historia construida con el esfuerzo de médicos, religiosas, sacerdotes, autoridades y pobladores que hicieron de este lugar un símbolo de solidaridad, resiliencia y esperanza.
Hoy, la antigua Casa San José ya no alberga enfermos de Hansen, pero permanece como un patrimonio histórico que recuerda el camino recorrido y el compromiso permanente con la dignidad humana.
San Pablo celebra cien años de vida, cien años de resiliencia y cien años de esperanza, mirando el futuro con la misma fe y fortaleza que inspiraron a sus fundadores.
P. Jovino Arimuya



