
La bendición del Centro fue un momento importante para que Vero y Juancho, laicos misioneros y coordinadores del Centro nos inviten a todos a ser parte de estos sueños. Sin duda, será un lugar de mucha vida.
¡Gracias P. Ramón! Eres una bendición para todos y seguiremos navegando juntos. Que el buen Espíritu de Dios que vive en la selva siga acompañando tus pasos, te proteja y te guíe junto a los pueblos ribereños e indígenas, a quienes tanto amas, hacia la tierra sin mal.







