
A lo largo de los últimos tres meses la juventud ha compartido la reflexión del sínodo sobre la naturaleza, la realidad social, las culturas y el proyecto eclesial, apoyados también por el Tambo, las instituciones de salud, el SERNAP, los pobladores kichwas y secoyas, los profesores del internado y los misioneros que se encuentran en Soplín Vargas.