
Dorinha, franciscana de Nuestra Señora del Amparo, llegó a Islandia en febrero de 2019, y enseguida conectó con el equipo misionero y la gente del lugar por su personalidad alegre, sencilla y comunicativa. Recorrió asiduamente el río Yavarí y el Bajo Amazonas, cultivando de manera especial su amistad con el pueblo tikuna. Los últimos años se desempeñó además como responsable del puesto de misión.
En la Eucaristía dominical, la comunidad le expresó su cariño y su reconocimento por la tarea realizada y su modo de estar cercano y activo. El vicario general, p. César Caro, que presidió la celebración, agradeció a Dorinha su entrega misionera y su preocupación por los más vulnerables. Todos pidieron para ella la bendición de Dios en sus próximos destinos.







