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VICARIATO APOSTÓLICO SAN JOSE DEL AMAZONAS
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Bodas de Oro de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Francisco de Orellana


La Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Francisco de Orellana está celebrando 50 años de fundación. El padre franciscano de Canadá Fr. Cayetano Lavoie, OFM fue el fundador de la parroquia cuando el 24 de Junio de 1960 llegó a este lugar para quedarse...
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Bodas de Oro de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús

de Francisco de Orellana

La Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en Francisco de Orellana está celebrando 50 años de fundación. El padre franciscano de Canadá Fr. Cayetano Lavoie, OFM fue el fundador de la parroquia cuando el 24 de Junio de 1960 llegó a este lugar para quedarse.

Actualmente el P. Juan Carlos Valero Lozano, diocesano de Monterrey, México, es el párroco y ha organizado la celebración de las bodas de oro con el siguiente programa:

Ordenación diaconal de José Ayambo Catashunga, originario de esta parroquia. Mons. Alberto Campos H., OFM, obispo del Vicariato Apostólico, lo ordenó y fue acompañado en la celebración por sacerdotes y diáconos, de Chosica, Iquitos y del Vicariato de San José del Amazonas. Estuvo también acompañado por seminaristas, algunas religiosas, misioneros laicos y muchos cristianos del Vicariato San José y de la misma parroquia.

El día 24 de Junio fue la celebración principal con la Misa de Acción de Gracias presidida por Mons. Alberto Campos H., OFM obispo del Vicariato Apostólico de San José del Amazonas y concelebrada por el actual párroco P. Juan Carlos Valero L., P. Juan Carlos Arqc, director diocesano de las OMP de Monterrey y delegado del Sr. Cardenal Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Monterrey, el P. Jaime Dávila venido también de Monterrey y el neo diácono José Ayambo Catashgunga, originario de esta parroquia. Vinieron también de Monterrey (México) dos misioneras laicas: Marcela Treviño y Mireya Pérez, quienes trabajaron anteriormente en la parroquia.

Hubo presencia de misioneras de otras parroquias, animadores cristianos de algunas comunidades de la parroquia y fieles cristianos de la sede parroquia. Después de la Misa pasamos al auditorio municipal para gozar de un suculento almuerzo acompañado de danzas, cantos y música ambiental.

Presentamos la homilía Mons. Alberto Campos H., OFM dirigió en la Santa Misa.
 

HOMILÍA EN LA MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS

POR LOS 50 AÑOS DE LA PARROQUIA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESUS

EN FRANCISCO DE ORELLANA

Estimados hermanos y hermanas: Reciban mi cordial saludo de Paz y Bien.

“Doy gracias a Dios porque han colaborado conmigo en el anuncio del Evangelio desde el primer día hasta hoy. Estoy convencido de que Dios que comenzó en ustedes una obra tan buena, la llevará a feliz término hasta el día en que Cristo Jesús se manifieste” (Flp. 1.3-5).

En esta fiesta del nacimiento de San Juan Bautista tan popular en nuestra Amazonía peruana nos hemos reunidos en nuestra Iglesia Parroquial para celebrar esta Misa de Acción de Gracias por los 50 años de creación de esta parroquia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús.

Primeramente dirijo mi gratitud a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo por manifestar su inmenso amor, ternura, misericordia y su proyecto de salvación en esta bendita tierra del distrito de las Amazonas. Dios los ama y ha querido acompañarlos en estos 50 años a través del abnegado trabajo de tantos hermanos y hermanas misioneros que han venido enviados por el Señor para compartirles las buenas nuevas de salvación.

Agradezco también a los misioneros y misioneras (sacerdotes, religiosos, laicas y laicos) que desde el comienzo hasta el día de hoy se han entregado con ahínco a esta difícil tarea de ponerse al servicio de las comunidades y personas para que conozcan el amor de Dios y su preocupación para que todos tengamos vida en plenitud.

Expreso mi gratitud a los franciscanos, clérigos de San Viator, y sacerdotes diocesanos de Canadá y Monterrey (México) por su permanente apoyo para enviar misioneros y atender esta parroquia del Sagrado Corazón de Jesús. Finalmente agradezco al pueblo de Dios: autoridades, animadores cristianos, catequistas, jóvenes, niños y familias por haber acogido con cariño, respeto y haber apoyado durante estos 50 años la labor pastoral de nuestros misioneros y misioneras. Mil gracias.

1.- PALABRA DE DIOS Y MENSAJE.

La Palabra de Dios, en las tres lecturas, nos habla de la vocación y misión de dos grandes profetas: Isaías y Juan Bautista quienes, desde el vientre materno, fueron llamados por el Señor para ser servidores, mensajeros y portadores de luz y salvación para todos los pueblos y especialmente para los más lejanos. El Señor los sostuvo en sus luchas y debilidades, fue su fortaleza y retribución. En el Salmo Responsorial damos gracias al Señor porque nos conoce profundamente, siempre nos acompaña, nos hace crecer maravillosamente y nos forma para su servicio.

Como a los antiguos profetas Isaías y Juan Bautista el Señor también ha llamado a otros servidores (misioneros sacerdotes, religiosos y laicos) para que sean precursores, luz, voz y guías en esta parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y ellos en estos 50 años han acercado al pueblo para su encuentro con Jesucristo a través del anuncio de su Palabra, la catequesis, la liturgia, la vida sacramental y la pastoral social. De esa manera el Señor les ha mostrado su amor, ternura, protección y les ha dado su vida en abundancia. El Señor ha estado presente siempre en la vida de estas comunidades, pero desde hace 50 años Dios se ha hecho presente a través de la Iglesia católica para expresar con mayor claridad su infinito amor por su pueblo. El Señor también ha sostenido a los misioneros en sus dificultades y sufrimientos como sostuvo a los profetas y apóstoles.

2.- LA HISTORIA DE ORELLANA Y DE LA PARROQUIA DEL SAGRADO CORAZÓN.

En esta celebración jubilar queremos recordar la historia de salvación de Dios con su pueblo y el encuentro con su mensaje cristiano. Orellana es un lugar importante porque aquí se dio el encuentro entre los aborígenes omaguas y los expedicionarios españoles dirigidos por Francisco de Orellana, quienes en 1542 llegaron por el Río Napo y se encontraron con “una población muy acogedora que los proveyó de víveres y herramientas para reparar la lancha. Continuando su camino, dos leguas más adelante, se encontraron un Río muy poderoso y grande (el Amazonas) que tenía tres islas” (Crónica de Fr. Gaspar de Carvajal). Lamentablemente en esta primera etapa no pudieron establecerse misioneros por la dificultad del lugar, del clima y el abandono que vivió la Selva por muchos siglos.

No fue sino hasta la creación del Vicariato da San José del Amazonas en 1945 cuando se empezó a atender este lugar primero desde Indiana y después desde Yanashi, que fue creada como misión en 1956. Ya anteriormente en 1943 se había creado el distrito de las Amazonas, con su sede en Francisco de Orellana llamado anteriormente como “el shiringal” y donde habitaban algunas familias. Fue el Padre Cayetano Lavoie (franciscano canadiense, ya fallecido) quien fundó la parroquia el 24 de Junio de 1960 dedicada al Sagrado Corazón de Jesús y a partir de entonces comenzaron a llegar misioneros franciscanos, clérigos de San Viator, diocesanos de Canadá y desde hace 14 años diocesanos de la Arquidiócesis de Monterrey (México). Las misioneras y misioneros laicos han estado presentes también desde 1975 junto con algunas teresianas.

3.- LABOR MISIONERA Y VOCACIONAL.

Con la presencia de los misioneros y misioneras se organizó mejor la vida religiosa y social de la sede y sus comunidades dedicándose, con gran ahínco y responsabilidad, a una evangelización integral que abarcase todos los aspectos de la realidad. Así los misioneros incursionaron en los diversos campos para la formación cristiana de los animadores, catequistas, jóvenes y agentes de pastoral, se dedicaron a la educación, salud y promoción humana. Aquí en esta parroquia nació la idea de crear y formar a los animadores de comunidades cristianas para que cada caserío tuviera un representante de la parroquia que velara por la vida cristiana y social de las comunidades. Se atendió a los jóvenes a través de la JEC y de la pastoral juvenil para que sean protagonistas en la Iglesia y en la Sociedad.

Otro aspecto resaltante de esta parroquia es su empeño por la promoción vocacional pues Orellana ha sido lugar de ministerio de seminaristas, diáconos, misioneras y misioneros laicos de donde han surgido vocaciones para la vida sacerdotal y laical. Aquí en la parroquia se han ordenado dos diáconos: El P. Clemente Larusse, CSV. en 1971 y hace unos días, el 18 de junio de este año dentro de estas fiestas jubilares, fue ordenado José Ayambo Catashunga, hijo de esta parroquia. Hay además tres seminaristas originarios de esta parroquia, un religioso franciscano y dos misioneras laicas que trabajan en otra misión del Vicariato. Además se cuenta con animadores, catequistas y otros agentes de pastoral. En esta parroquia se está cumpliendo plenamente el objetivo del Vicariato que es: “Caminar hacia una Iglesia autóctona desde las diversas culturas amazónicas, en un encuentro fraterno y respetuoso para impulsar una nueva evangelización y alcanzar una sociedad solidaria a la luz de la Palabra de Dios”.

Gracias amado pueblo de Orellana, familias, jóvenes y misioneros por darnos estos regalos al Vicariato y a la Iglesia Universal. Esta ofrenda vocacional es el mejor presente que le pueden ofrecer al Señor en estas bodas de oro.

4.- DESAFÍOS PARA EL FUTURO.

El Documento de Aparecida quiere que todas las parroquias sean misioneras y para ello se nos pide mayor imaginación y creatividad para acercar a los católicos que se están alejando, e insiste en que cada parroquia debe ser un centro de formación para todos los cristianos y agentes pastorales a fin de responder a las exigencias del momento actual (DA. 173, 174 y 306).

En nuestro Vicariato también estamos empeñados en el cuidado de nuestra casa común, la Amazonía, que está siendo agredida por intereses mercantilistas. En nuestras Asambleas y encuentros parroquiales estamos promoviendo actividades para la toma de conciencia y programas a favor de la reforestación y de protección al Medio Ambiente.

Otro aspecto que debemos seguir atendiendo es el acompañamiento vocacional y formación de los jóvenes y diversos agentes pastorales y misioneros para seguir avanzando en la creación de una Iglesia autóctona y ayudar a nuestros jóvenes a discernir su proyecto de vida.

Pero lo más importante es el encuentro personal con Jesucristo vivo para tener una parroquia más comprometida y con mayor vitalidad misionera pues el Sagrado Corazón de Jesús es la referencia permanente en esta parroquia para vivir el encuentro con Dios y con los demás hermanos y hermanas que forman nuestra familia cristiana.

En estos 50 años de vida cristiana pongamos en el corazón amoroso de Jesucristo todas nuestras preocupaciones, anhelos y desafíos.

Sagrado Corazón de Jesús. A ti confiamos nuestra parroquia.

Mons. Alberto Campos Hernández, OFM.

Obispo-Vicario Apostólico de San José del Amazonas

Francisco de Orellana, 24 de junio de 2010