Carta desde las rutas de itinerancia
Pevas, 6 de junio de 2010
CARTA Nº 002- 10-CP.
¡Queridas Hermanas y Hermanos!
Vicariato San José del Amazonas
El Señor resucitado sigue acompañándonos alentando nuestra esperanza y afianzando nuestras luchas por una vida plena.
Desde las rutas del Bajo Amazonas, hoy exactamente de Pevas, vengo a saludarles con el cariño de siempre.
Después de apoyar los Encuentros Parroquiales de Animadores en algunos Puestos de Misión con los temas del último Encuentro Vicarial del CEFAC y la Asamblea Vicarial, simultáneamente inicié mis anuales visitas pastorales desde las Tres Fronteras.
En esta oportunidad equipo itinerante formó conmigo Ana
y el Hno Alberto Pérez, misionero agustino d el Vicariato de Iquitos. Hno Alberto es conocido por su trabajo en el campo de la promoción humana y justicia social, defensa de los DD. HH. y del Medio Ambiente, Pastoral carcelaria, Pastoral de discapacitados… y también como columnista en el semanario “Kanatari”.
La experiencia de 18 años en la Amazonía le ha permitido identificarse más y más con la gente, su realidad, su cultura y su espiritualidad indígena, como también con sus luchas a favor de una Amazonía respetada y llena de vida.
Y para dar vida a nuestro lema vicarial: “Jesucristo tiene hoy rostro indígena”, vi muy conveniente y necesario de apoyarme en estas itinerancias con un misionero de este talante.
En primer momento invité a este recorrido a nuestro Hno Roberto Carrasco, coordinador de la Pastoral Indígena, pero por causa de la enfermedad de su hermano Egdar, tuvo que quedarse en Santa Clotilde y ocupar su lugar. Será para la próxima oportunidad.
Durante 3 semanas recorrimos: Santa Rosa,Tabatinga, Islandia, Puerto Nariño, Caballo Cocha, San Pablo y Pevas donde terminé mi primera etapa de visitas.
Una novedad y meta en mis visitas de este año 2010 es llegar a algunas Comunidades Indígenas en cada uno de los Puestos de Misión. Y tal es así, que en los 5 mencionados puestos hemos podido visitar a los hermanos Ticunas en Santa Rosa (Yahuma I Zona) y a los Cocamas en Tabatinga. Luego Puerto Nariño, una Comunidad del lado Colombiano habitada por Ticunas, Cocamas y Yaguas. En Caballo Cocha alcanzamos a dos CC.: Villa Luz (Cocamas) y San Martín (Yaguas). En San Pablo llegamos por la quebrada Mayoruna a la Comunidad de 9 de Octubre (Yagua). Y finalmente, en Pevas hemos podido visitar a varias Comunidades Ribereñas e Indígenas: Cochiquinas, San Juan de Mishahuari, Santo Toribio de Mogrovejo (Yaguas), Condor (Yaguas), Pucaurquillo (Boras y Witotos). En todos ellos se hizo el trabajo de animación y formación en temas de la identidad cultural e indígena y del medio ambiente sin dejar de lado la oración. En el desarrollo de esos temas utilizamos medios audiovisuales como películas: “Masato o petróleo”, “Travesía del Chumpi” y “El Mundo Achuar”, alguno que otro PowerPoint y por supuesto inseparable guitarra para extender por toda la Selva la “Alabanza Amazónica”.


En todas las Comunidades encontramos muy buena respuesta de la gente y un ánimo alegre con un clima de confianza, propio de nuestra gente sencilla y humilde.
Agradecemos de todo el corazón a todos los equipos misioneros por habernos acogido con gusto y generosidad en sus casas y haber organizado con esmero nuestras escapadas ríos adentro. Yo por mi parte agradezco también a Ana por su trabajo muy eficaz con sus manitas mágicas para los equipos técnicos y a Alberto por su teología india y haber sido buen protector de las dos. Sin embargo, más que todo, quiero agradecer a Dios por concedernos esta gracia de caminar y servir, por encontrar colaboradores y recursos necesarios para poder ir a los pueblos y ser para ellos una buena noticia.
El informe más completo con algunas reflexiones y conclusiones, les pido aguardar todavía con un poco de paciencia hasta que vuelva a casa, respire y metabolice todo lo vivido.
Por impreso les envío también la memoria de la Asamblea 2010, con la cual me quedé en deuda con Uds. Pues me he vuelto imparable itinerante; quise avanzar con mis visitas antes de irme de vacaciones, que me tocan este año. Estaré ausente 3 meses: del 27 de junio hasta el 4 de octubre.
Mi viaje y el encuentro con mi familia y amigos(as) después de tres años es un buen motivo para sentirme con mucha alegría y felicidad, las que quiero compartir hoy con Uds. Ya desde ahora me encomiendo a sus oraciones, asegurándoles de las mías y deseándoles una buena y fructífera labor pastoral a pesar de los pocos recursos humanos y financieros. Pues nos toca hacer lo mejor de lo que tenemos y tal vez recordar las alentadoras palabras de San Pablo: …“porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.
Antes de partir a un viaje largo y lejano, como corresponde a una buena coordinadora de pastoral, quisiera dirigirme a Uds. con un par de recomendaciones:
- Espero en breve, me envien sus programaciones parroquiales 2010 (agradezco a los pocos que ya lo han hecho).
- Sigamos fieles al objetivo de este año para encontrar nuestro objetivo del próximo Nuevo Plan Pastoral Vicarial.
- Demos más protagonismo a nuestros laicos comprometidos (cuanto más que faltan sacerdotes) e intentemos integrar más elementos de su cultura en nuestras celebraciones y liturgias.
- Recemos todos los días la oración vicarial a San José, que adjunto a la presente.
- Mis visitas pastorales a los restantes Puestos de Misión reanudaré al retornar, en mes de octubre y noviembre, siempre con previa coordinación.
- Felicitamos a la JEC por celebrar su 50º Aniversario a nivel nacional.
- Felicitamos también a la Parroquia Santa Clotilde por su Boletín “El Trochero”. Buena obra.
- A los miembros del Consejo Pastoral recordar que la reunión se realiza en Indiana, los días 21 y 22 de junio del presente.
Con la ocasión de celebrarse hoy, la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, sacramento de nuestra fe y de luz, que se abran nuestros ojos “al partir el pan” con el necesitado y comprendamos de nuevo que la eucaristía es memoria viva no sólo porque hace recordar la presencia de Jesús entre nosotros, sino porque nos hace vivir como Él vivió hasta configurarnos con Él.
“Eucaristía - mikuna para la vida del mundo”, SÍ – y no para nuestro consuelo y disfrute exclusivo.
Con todo cariño en Cristo nuestro Hermano Indígena. Hasta pronto.
Dominik Szkatula
Coordinadora de Pastoral