Puerto Leguízamo - VII Encuentro de Iglesias Hermanas de la zona del Putumayo
EL VII ENCUENTRO DE IGLESIAS HERMANAS, SIGNO DE LOS TIEMPOS PARA EL V.S.J.A.,
PUERTO LEGUIZAMO, DEL 10 AL 15 DE MAYO 2010
Por primera vez la Iglesia San José del Amazonas ha participado en el Encuentro (anual) de Iglesias Hermanas de la zona del Putumayo que tuvo lugar, este año, del 10 al 15 de mayo, en Puerto Leguízamo, en el río Putumayo lado Colombiano. Desde siete años, tres iglesias vienen buscando implementar una pastoral sin fronteras entre Colombia y Ecuador y ahora con Perú también. Son las iglesias de la diócesis de San Miguel de Sucumbíos, Ecuador, y las diócesis de Mocoa-Sibundoy y de Puerto Leguízamo-San Vicente de Caguan, estas dos últimas de Colombia. Además de su Vicario Pastoral, cada iglesia contaba con una delegación encabezada por su Obispo: Monseñor Gonzalo López del Ecuador, Monseñor Francisco Javier Muñera de Puerto Leguízamo y Monseñor Luis Alberto Parra de Mocoa. Nuestros hermanos y hermanas del Ecuador y Colombia se alegraron mucho de la participación de la iglesia San José del Amazonas en este encuentro de iglesias fronterizas, ahora tri-fronterizas gracias a nuestra entrada en el grupo.
Dichos encuentros anuales entre iglesias vecinas de Colombia y Ecuador se han visto más y más necesarios a raíz de la gran cantidad de refugiados colombianos que se pasan al Ecuador, huyendo de la violencia del conflicto armado en Colombia. Evidentemente se necesita una pastoral de la movilidad humana entre Ecuador y Colombia. Pero también se ve en esas tres iglesias arriba mencionadas una creciente preocupación por todo lo que amenaza y agrede la Amazonia actualmente:
- Contaminación de sus ríos por la explotación petrolera, las dragas que trabajan el oro y por los insumos de la actividad cocalera
- Depredación de sus bosques por la explotación ilegal de la madera
- Militarización de la zona para combatir las FARC y proteger las compañías petroleras frente a los pueblos indígenas y/o las FARC
- Contaminación de su suelo por la erradicación de los cocales con fumigación, con la consecuencia del empobrecimiento de los campesinos por no ofrecerles alternativas
- Desplazamiento de sus habitantes y más deforestación que van a traer mega proyectos como la construcción de represas hidroeléctricas.
- Pueblos indígenas amenazados de desaparecer culturalmente y aun físicamente por la penetración de intereses puramente económicas, que desconocen, una vez más en la historia humana, los derechos de los pueblos indígenas a vivir en paz, en sus territorios, según sus propios valores y culturas.
Evidentemente esta doble preocupación por la Amazonia y sus pueblos indígenas la comparte también nuestra iglesia San José del Amazonas, sobre todo desde el Congreso Ecológico y Aparecida y con su recién opción por los indígenas que ha de ser el eje de nuestro próximo plan vicarial de pastoral. De verdad ha llegado la hora de integrarnos en estos encuentros de iglesias amazónicas fronterizas y hermanas de la zona del Putumayo, ¿no les parece?
Tenemos aquí un signo los tiempos o sea una exigencia del tiempo presente que confirma y amplia el camino emprendido en nuestro vicariato. Por eso nosotros que hemos participado en este encuentro tri-fronterizo hemos tomado el compromiso de participar en el VIII Encuentro de Iglesias Hermanas, del 30 de mayo al 04 de junio de 2011 en la Diócesis de Mocoa-Sibundoy, y tener además nuestro propio comité vicarial de pastoral fronteriza que abarcará la pastoral fronteriza del lado de Santa Rosa y la del lado del Putumayo. Este comité vicarial de pastoral fronteriza, si bien no podrá enviar delegados a todas las reuniones del Comité Inter-diocesano de Iglesias Hermanas, encargado de dar seguimiento y animar una “pastoral sin fronteras”, por lo menos nuestro comité vicarial mantendrá la comunicación por internet con el Comité Inter-diocesano. Participaremos así en un intercambio de información y documentación pertinentes. En particular el Vicariato San José del Amazonas, con el apoyo de los padres Clodomiro y Eleazar del CIMI, ha iniciado, en su última asamblea vicarial, una reflexión a la luz de la Teología India, sobre la realidad que se vive en nuestro vicariato. En eso nuestro vicariato tiene algo propio que aportar al Comité Inter-diocesano de Iglesias Hermanas, las cuales han iniciado justamente, desde tres años, encuentros anuales de espiritualidad indígena. Ahora están en la búsqueda de una teología indígena cristiana. Hasta la fecha han tenido cuatro Encuentros de Espiritualidad Indígena cuyas temáticas han sido: Territorios Sagrados, Lugares Sagrados, Plantas Sagradas y Fiestas Sagradas. Este año quieren trabajar la Teología Indígena Cristiana. ¿No es señal que somos iglesias hermanas, llamadas a sumar sus esfuerzos para la causa de la Amazonia y sus pueblos indígenas?
Finalmente mencionamos que hay una gran voluntad de parte de la iglesia vecina de Puerto Leguízamo para acompañar pastoralmente a nuestras comunidades del alto Putumayo, en particular Soplin Vargas. Por eso se ha formado en Soplin Vargas un comité de pastoral integrado por tres animadoras y un consejero, cuya tarea es:
- coordinar y preparar las visitas de los agentes pastorales de Puerto Leguízamo a Soplin Vargas
- animar las Celebraciones Dominicales
- participar en los encuentros de animadores de la parroquia de Leguízamo para capacitarse.
En cuanto a la construcción de una capilla y casa parroquial en Soplin Vargas, estamos plenamente de acuerdo con el equipo de Leguízamo que lo primero es de fortalecer la comunidad cristiana católica de Soplín Vargas que ahora reúne apenas 15 personas en sus celebraciones dominicales. Si bien es cierto que Soplín Vargas tiene una población de 500 a 700 habitantes, esta se encuentra sumamente dividida por la presencia de varias sectas que vienen justamente de Leguízamo.
Se ha acordado además que del 20 al 25 de Julio próximo Monseñor Francisco Javier, Obispo de Leguízamo, el superior de los padres de la Consolata, el P. Salvador, y agentes pastorales de Leguízamo, nos visitarán en Punchana e Indiana. A nuestro parecer nunca ha sido tan favorable el tiempo para mejorar la atención pastoral de esa zona tan alejada de Soplín Vargas. En otros términos, nos acercamos al sueño de una presencia permanente en dicho lugar, lo que facilitará nuestra integración a la pastoral fronteriza de las iglesias hermanas del Putumayo.
Sin embargo no olvidemos que toda nueva fundación se acompaña de muchas pruebas. Por nuestra parte fue toda una travesía llegar a Leguízamo, empezando con un potente motor de 60 HP que se ha malogrado a mitad del camino, y terminando con una embarcación tipo canoa con su techito, que empujaba un motor 15HP, ambos alquilados la canoa y el motor 15. A pesar de todo hemos sido los primeros en llegar, pero con cuerpos doloridos por la incomodidad de nuestra nave. Ahora damos gracias a Dios por todo lo descubierto y compartido en este encuentro tri-fronterizo de iglesias hermanas, lo que hemos querido compartir también con ustedes.
Hna Lupe, hna Celia, P. Yvan y Rubén (aspirante al sacerdocio)
Nota.
Hacemos la llamada a todos los puestos de misión, si tuvieran una cola de motor Yamaha 60 hp en desuso, para reponer la que se nos ha malogrado en el viaje.